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2011


El labio superior, que sobresale ligeramente, oculta un telón, una guillotina de terciopelo rojo, y actúa casi como una advertencia:

El lector debe prepararse a ser tragado por el Libro de la boca  y a vivir en su interior como Jonás en el vientre de la ballena; a traspasar la boca del libro-ballena y a abandonarlo después, no con la memoria del encierro, sino con la memoria del eclipse, de un acto total.

Porque leer este libro significa eclipsar y ser eclipsado por la luminaria de la boca.


La boca es el pequeño escenario de un gran teatro.

Dentro del escenario de la boca hay otro pequeño teatro, y dentro de ese teatro otro teatro aún más pequeño, y dentro de ese pequeño pequeño teatro hay otro más, más pequeño aún, y otro dentro de ése último, y, por mucho que quieras ver el último teatro de la boca, siempre hay uno más pequeño, con su lengua y sus actores.


El Libro de la boca cuenta también muchas historias, historias que se cuentan en el teatro de la boca, historias dentro de historias, historias pequeñas en el interior de historias más grandes, historias aún más pequeñas que las historias pequeñas, e historias aún mucho más pequeñas en el interior de las historias más pequeñas, aunque, por mucho que mires y atiendas la acción que se desarrolla en ese escenario festoneado de dientes, aún entonces te llega el sonido de un eco, de un sonido lejanísimo cuyo significado no puedes entender. [...]

La boca que saborea, que besa, que habla, que escupe o que muerde se convierte a un tiempo en personaje y escenario de un gran teatro.  El lector debe prepararse para ser tragado por el Libro de la boca y para vivir en su interior como Jonás en el vientre de la ballena. Los labios, la lengua, los dientes o la saliva protagonizan un verdadero compendio del sabor atravesado por la imaginación y el sueño, un viaje fantástico a través del universo de la boca.

La donna ricorda le minuscole labbra del figlio. Le vede, poco dopo la nascita, se separarsi da quello strano fiore che è ora il suo capezzolo. Gli alveoli ingrossati e protesi come petali.

Un po' di latte si sparge sul labbro inferiore e sul piccolo mento. È tanto piccola la sua bocca e così piccole la gola e la cavità dell'esofago che il latte macchiato dell'oro liquido del calostro sembra rigurgitato direttamente dallo stomaco. Come se tutti quegli organi non fossero che una sola piccola coppa subito colma.


Menchu Gutiérrez ci conduce dentro  una bocca che assapora, bacia, sputa o morde, trasformandosi al contempo in personaggio e palcoscenico di un grande teatro


Un inscieme di storie che accompagnandoci con la loro prosa raffinata, ci conducono attraverso i misteri celati dalla boca: bocca come ponte, come interiorità, come frontiera. La bocca ci isola e ci avvicina. La bocca per mentire e per parlare. Entrare al suo interno è come accedere al mistero. Così come può essere visibile a tutti, a tutti può nascondere i suoi segreti, la sua bellezza.